Plan de entrenamiento Maratón de New York 2010 - Semana N° 14 (Del 02 al 08 de agosto)

Después de haber culminado, la Semana N° 15 de mi entrenamiento, les comento que el trabajo en la banda del día martes consistió en hacer 5 x 1000 en 3:45, a un paso de 16 km/h, descansando 3 minutos entre cada mil, esta semana estuve cargado de muchos compromisos, por lo que sólo pude correr dos días entre semana, realizando el viernes el siguiente trabajo: 1,5 kms a un paso de 5:04 cada km, a una velocidad de 11,8 km/h, luego 8 kms a un paso de 4:30 cada km, a una velocidad de 13,3 km/h y finalizando con 1,5 kms a 5:04.

Esperemos que pueda dedicarle más días al entrenamiento para poder diferenciarlo del entrenamiento de sólo 3 días a la semana que realicé para el Maratón de Boston.


El largo del fin de semana lo hice el día domingo, me fui al Corta Fuego y realicé dos vueltas.


Con respecto a esta semana, me corresponde hacer el martes 1.200 metros a 4:24 (equivalente a un paso de 3:40por km, a una velocidad de 16,3 km/h); 1.000 metros a 3:37, a una velocidad de 16,7 km/h); 800 metros a 2:52 (equivalente a un paso de 3:35 por km, a una velocidad de 16,7 km/h); 600 metros a 2:08 (equivalente a un paso de 3:35 por km, a una velocidad de 16,7 km/h) y 400 metros a 1:24 (equivalente a un paso de 3:30 por km, a una velocidad de 17,1 km/h). El tiempo de recuperación entre cada repetición es de doscientos metros a un trote muy suave. Esta sesión está precedida de 15 minutos de calentamiento y termina con 10 minutos de trote ligero.


EL día Jueves un trabajo de tempo: 1,5 kms a un paso de 5:04 cada km, a una velocidad de 11,8 km/h, 8 kms a un paso de 4:23 cada km, a una velocidad de 13,6 km/h y finalizando con 1,5 kms a un paso de 5:04. Esta sesión está precedida de 15 minutos de calentamiento y termina con 10 minutos de trote ligero.


Sábado día del largos, por lo que me corresponden hacer 27 kilómetros a un paso de 4:49 cada kilómetro, es decir, a una velocidad de 12,4 km/h.


Voy aprovechar esta entrada para compartir con ustedes estas preguntas que día a día muchas personas, amigos, conocidos y familiares siempre me comentan.


¿Qué impulsa a una persona normal a correr un maratón? ¿Qué necesidad puede tener alguien de llevar su cuerpo a un esfuerzo extremo, soportando dolores y al borde del agotamiento total? ¿Qué motiva a un corredor a pasar, en muchos casos, más de 4 horas inacabables de sufrimiento?


Estas son algunas de las preguntas que le ronda en la cabeza a muchas personas, que no entienden porque y para que corremos y sobre todo porque ven como cada día son más los corredores que aparecen con ganas de participar y correr un 42k, así que, en relación a este tema les cuento un poco de los antecedentes de la historia del maratón.


Filípides, el padre histórico de la maratón, tenía su propia justificación, motivación e inspiración, era un mensajero profesional ateniense allá por el 490 a.C. y según la leyenda las vidas de las mujeres y niños de Atenas estaban en sus manos, más bien en sus piernas. Ya que, habían prometido quitarse la vida si no llegaban noticias de la victoria sobre los persas en la batalla de Maratón (que en realidad es una llanura costera a unos 40 km de Atenas). La resolución de la batalla se retrasó más de lo previsto y Filípides tuvo que correr a todo pulmón para llegar a tiempo y ser portado de la buena noticia para evitar el gran sacrificio de las mujeres y niños de Atenas. Tanto fue el nivel de compromiso y exigencia, que el hombre llegó exhausto y extenuado a Atenas, y, después de haber hecho un gran esfuerzo físico y con el último aliento que le quedaba pronunció la palabra victoria antes de morir.


Así que, la maratón olímpica nació como homenaje a este Filípides por su gran proeza histórica, y, la primera edición se disputó en 1896 en Atenas en un recorrido de aproximadamente 40 km, que era la distancia entre Maratón y el estadio olímpico. Esta primera edición fue ganada por Louis Spiridon, un desconocido vendedor de agua griego que se impuso a los favoritos con un tiempo cercano a las 3h y que tras su hazaña decidió dejar la competición y retirarse a su pueblo natal a trabajar como granjero. Aquellas primeras maratones de principios del s.XX eran todas de aproximadamente 40km, hasta que 1908 en los juegos olímpicos de Londres se estableció la distancia de 42 km por puro capricho real. La reina Alejandra esposa de Eduardo VII quería ver salida desde su palacio de Buckingham y ampliaron el circuito 2 km y 195 metros más. Desde entonces la distancia oficial es 42,195 km. Luego vendría a aparición de muchos maratones entre ellos, el precursor y el más soñado por todos los corredores, el Maratón de Boston, considerado el más antiguo del planeta con 115 ediciones.

Desde ese entonces, han transcurridos 2500 años desde aquel Filípides y hoy en día son muchos los que intentan repetir la proeza. Además, que cada año son más las personas que se suman a correr un 42k, y una prueba de ello es que al abrirse el lapso de las inscripciones para la mayoría de los maratones internacionales, los cupos se agotan rápidamente todos los años. Si bien es cierto que existen algunos 42k más famosos, demandados y emocionantes que otros, como es el caso del Maratón de Nueva York, que cuenta con la participación de más de 40 mil corredores de todo el mundo, los otros siguen creciendo y cubriendo, en su mayoría, la totalidad de los cupos, de igual forma esta actividad se ha convertido en la mejor excusa para combinar el turismo con el deporte.


Asimismo, cada día vemos y sobre todo como en estos últimos tiempos, como el correr se ha puesto de moda y sigue sumando más adeptos, sin duda alguna, cada vez son más las personas que corren por diversos motivos e intereses bien sea por las endorfinas que esta actividad produce, por la sensación de libertad, por que nos permite encontrarnos con nosotros mismos, por los beneficios que se derivan para la salud, por que nos ayuda a mantenernos sanos y en buena forma física, por estética, impulsados por la fiebre de algún amigo, etc.. Lo cierto del caso es que tan sólo se compran unos zapatos e inmediatamente se inician en el mundo de las carreras, muchos acaban participando en alguna de las múltiples pruebas del calendario, desde los 5 km hasta los 21 de las medias maratones.


Pero los corredores de aliento, sabemos que los 42k son palabras mayores. Se necesita mucha disciplina, compromiso, constancia, esfuerzo, dedicación, voluntad y motivación. Para llegar a la meta sin problemas, o al menos minimizar los riesgos y el sufrimiento al que se somete al cuerpo entero. Así que, no es difícil, sólo que hay que ser ordenado y trabajar conscientemente, sobre todo porque un 42k es el máximo sueño de cualquier atleta o corredor que le guste este deporte y que aspira a lograr en el corto plazo graduarse.


Y para concluir, voy a compartir con ustedes este párrafo escrito por Fred Lebow, Director del Maratón de New Cork, quien escribió en “The New York Road Runners Club Complete Book of Running” 1992, Random House, New Cork.


“Lo he preguntado en todas partes: ¿Por qué la gente corre Maratones?... Yo creo que es porque necesitamos probar nuestras facultades físicas, emocionales y espirituales. Después de todo, en nuestra vida cotidiana no hay ocasión de “dar todo lo que llevamos dentro”. No podemos tener alas para volar. No podemos cantar sin una buena voz, o bailar si no somos bailarines. La mayoría de nosotros nunca actuará en un escenario. Pero tanto si eres un atleta de talla mundial o un corredor popular, el Maratón es tu escenario. Un escenario de calles en las que actuar y sentirse orgulloso mientras millones de personas aplauden. Es como estar en Broadway y conseguir una prolongada ovación del público puesto en pie”.


Y tu? Tienes algún motivo diferente por el que corres?, si es así, te invito para que lo compartas con nosotros.

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